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| EL PLACER AL ALCENCE DE TODOS |
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La imaginación popular que se tiene
de la vela es la del deporte
minoritario, muy caro, y accesible solo
para aquellos que disponen de
muchísimo dinero o buenos contactos.
La realidad (al menos de la mayoría)
dista mucho de tal estampa, ya que
por el contrario la navegación a vela
suele estar llena de momentos de frío
y remojones, a pesar de estos
inconvenientes el mar ejerce una
atracción irrefrenable.
Ya que a diferencia de muchas otras actividades, la
navegación ofrece una serie de gratificaciones, que
en el hipotético caso que pudiera medirse, valdrían
una fortuna.
Además lo mejor de la navegación a vela es que
ofrece una serie de gratificaciones con
independencia de la edad, el género, la clase social,
el color y la religión o las aptitudes físicas de
quienes la practiquen. No importa la edad para
iniciarse, lo único desfavorable es que cuanto mas
años pasan, menos son los años para disfrutar del
contacto con el mar. Así pues no hay excusa alguna
por la que nadie pueda dejar de experimentar el
placer de la vela.
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